Se me acumula el trabajo... Ya he estado en Oklahoma, Flagstaff y el Gran Cañón y todavía no he publicado nada de esos sitios.
La ciudad
Oklahoma City es una ciudad que está a mitad de camino entre Nueva Orleans y Flagstaff. Había otras opciones; podía haberme quedado en Dallas, en Alburqueque o en Amarillo (es muy gracioso oir como la gente de por aquí pronuncia los nombres españoles, especialmente "Amarillo". Claro que ellos también pensarán que mi pronunciación es rara.). Al final opté por Oklahoma City por la sencilla razón de los horarios. A Oklahoma City llegaba a las 10 de la mañana y salí de allí a las 9 de la noche. En todos los demás destinos o bien llegaba de madrugada o salía de madrugada. De lo que no me di cuenta es de que tenía un trasbordo en Dallas en el que tenía que esperar unas cuatro o cinco horas...
Oklahoma es famosa por dos cosas, por un atentado con bomba que hubo en 1995 y por la conquista del oeste. He buscado imágenes sobre el atentado y la verdad es que el edificio se quedó hecho polvo. En el lugar donde estaba el edificio ahora hay un monumento-recordatorio, un parque con una silla por cada una de las victimas. Además hay un árbol que sobrevivió al atentado, y le han puesto una plaquita. El caso es que entre este atentado y el 11S, enOklahoma City se han vuelto un poco paranoicos y han quitado todas las taquillas de la ciudad. De todas las estaciones de Greyhound que he estado, esta es la única que no tenía taquillas. Así que me pasé el día entero con la mochila a cuestas.
Para colmo, en Oklahoma City es prácticamente imprescindible tener un coche. De lo poco que hay para ver, la mitad de las cosas están a 8 kilometros o más del centro. Empecé a ir al museo de historia de Oklahoma, que está al lado del capitolio, pero me rajé a la mitad. Esto no me importó mucho, porque a mí los museos tampoco es que me apasionen, pero si que quería haber ido a comer a un restaurante típico de los años 50, que estaba en la ruta 66. El caso es que volví al centro donde se podía ver el monumento-recordatorio a las víctimas del atentado, la zona comercial, con un par de rascacielos y el Bricktown.
El Bricktown es una zona de la ciudad que recibe su nombre porque se ven los ladrillos de los edificios (Brick es ladrillo en inglés y town significa ciudad: bricktown->ciudad de ladrillo). Anteriormente debió de ser una zona industrial o algo así, porque todos los edificios tenían pinta de almacenes. Sin embargo los han reformado y ahora es una zona llena de restaurantes, bares y jardines. Además hay un canal que atraviesa toda esta zona donde se puede hacer un bonito paseo para bajar la comida. También es posible recorrerlos en "aqua-taxis", unas barquitas que recorren todo el paseo. Yo como estaba super cómodo con mi mochilón a cuestas decidí hacerlo andando...
Al final del canal se llega al monumento a la conquista del oeste. Si estáis pensando en vaqueros y tiros y cosas así, no tiene nada que ver con eso. Allá por el siglo XIX, el gobierno de los Estados Unidos tenía un montón de tierras en el territorio de Oklahoma que quería colonizar. Como no sabía muy bien como repartir las tierras, pues las dividió en parcelas, les puso un número a cada una y organizó una carrera. Todos los colonos que querían su trocito de tierra estaban con sus caballos, bicis, carros y demás vehículos de la época, y en cuanto sonó el cañonazo salieron todos corriendo a por su parcela. Esto se ve en la película "Un horizonte muy lejano" (Far and Away) y también salió en uno de los libros de "¿Dónde está Wally?". Ahora que somos más civilizados, simplemente damos nuestros datos y esperamos a que una bolita que sale de un bombo nos diga si nos ha tocado una casita o no.
En un día en Oklahoma City no me dio tiempo a conocer a mucha gente. Caminando por el Bricktown un lugareño me empezó a contar que el también viajaba mucho de mochilero, y que si quería me podía unir a él y sus amigos que iban a cenar algo en un bar del Bricktown. Yo pasé de su oferta, y fue un acierto, porque así descubrí el "Zio's Italian Kitchen", un restaurante italiano situado al comienzo del canal, en una segunda planta.
Lo mejor
La cena en el Zio's
Lo Peor
Al pedir el billete para ir a Flagstaff, el taquillero murmuró algo de lo que sólo entendí "Amarillo", una ciudad en la que tenía que hacer escala. Al mirar el billete vi que solo tenía billete para ir hasta dicha ciudad, en vez de a Flagstaff, así que le reclamé al taquillero. Entre que el tipo tenía un acento bastante raro y que le hablaba al cuello de su camisa, no me enteré de lo que me dijo, así que opté por preguntarle al del check-in. Cuando el tío me dijo que con ese billete solamente podía ir hasta Amarillo, y no a Flagstaff me volví a dirigir al taquillero, sin mucha esperanza de entenderle. Antes de que me atendiese el poli que andaba dando vueltas por allí me dijo que tenía que coger otro billete en Amarillo. Me pasé todo el viaje a amarillo pensando si tendría tiempo para coger el billete en el tiempo del descanso, y encima me quedé sin "Reboarding Pass".
Lo que he aprendido
A situar el "Oeste" en el mapa. Antes siempre asociaba las películas del Oeste a la costa Oeste de América del Norte, pero no hace falta irse tan lejos.
El personaje más friki
En la estación de autobuses había un tío vestido de cowboy, con espuelas y todo. también habia un tío que había ido a Oklahoma City al médico y una tía que hablaba con él. Creo que eran "homeless" o así; en cualquier caso resultaban muy curiosos. Luego apareció otra tipa que no tenía billete, así que en teoría no podía estar en la estación de autobuses; o estás en la cola de información y/o compra de billetes o tienes billete, para evitar vagabundos.
Miscelanea
Los coches
Ya sabía que en Estados Unidos tener coche es prácticamente imprescindible. De hecho inventaron los auto-cines y el drive thru del McDonalds para no tener que bajarse del coche. Pero me hizo bastante gracia ver que también usan este sistema para devolver los libros a la biblioteca. Al final eso de "coger el coche hasta para ir a por el pan" va a ser algo normal.
Las vacas de Bilbao
¿Os acordáis que hubo una época en la que Bilbao estaba lleno de vacas de colores? Pues a esas vacas les ha salido chepa y ahora están todas en Oklahoma City.
Jooo, vaya lata, no poder dejar la mochila en taquilla! Estos oklaonianos!!! No quieren turistas o qué? A ver si los siguientes destinos tienen taquillas, que es un incordio llevar chepa permanente,...
ReplyDeleteCuídate!