Monday, 18 October 2010

Ruta 66

La Ruta 66 es una carretera mítica en los Estados Unidos. Es la carretera que une Chicago con Los ángeles, atravesando medio país. Tiene varios sobrenombres, como la carretera madre o la calle de Estados Unidos y aparece en muchas películas y libros. Debido a su fama es la ruta utilizada por muchos turistas para atravesar el país, especialmente moteros. Realmente la ruta 66 ya no existe como tal; ha sido sustituida por otras autopistas y carreteras mejores y más directas, pero en muchos estados los tramos de la ruta 66 se han convertido en carreteras locales o estatales.

Pues el autobús que cogí en Oklahoma para ir a Flagstaff es el autobús de Greyhound que cubre la Ruta 66. A mí me costó unas 18 horas llegar de Oklahoma City a Falgstaff y todavía quedaban otras 8 horas hasta llegar a Los Ángeles.Según la página de Greyhound, el viaje completo desde Chicago son casi dos días enteros. Aun así, de todos los autobuses que he cogido este ha sido sin duda el que más pasajeros tenía. Aunque es cierto que había mucho cambio de pasajeros, había unos cuantos que ya estaban en el autobús cuando subí yo y que se dirigían hasta California. La verdad es que no me lo explico, porque un billete de avión, así sin buscar mucho costaba sólo 25$ más que el billete estándar de Greyhound entre Chicago y Los Ángeles, y el vuelo tardaba sólo 8 horas con una escala. Supongo que utilizarán los descuentos por compra anticipada y cosas así para que les salga rentable.

Por si alguien se pregunta por qué yo viajo en autobús y no en avión, os recuerdo que me compré el "Discovery Pass", que por unos 450$ te deja coger todos los autobuses que quieras en un mes. Para que calculéis si merece la pena, el viaje del que hablamos, Oklahoma-Flagstaff, cuesta 128.48$ con la tarifa web, y el de Washington-Atlanta cuesta 98.56$, también tarifa web. Aunque es posible obtener precios más baratos reservando con antelación, antes de venir hice cálculos y me hubiese salido por un precio similar, y además no tendría la flexibilidad que tengo ahora. Por si alguien tiene interés, Amtrak, la compañía de trenes, tiene un billete similar a este, aunque limitado a 12 viajes en un mes. Si a alguien le parecen pocos viajes (12 en un mes), que piense que es practicamente estar viajando uno de cada dos días. Yo tengo planeados once viajes.

La ciudad
Obviamente, en este post no voy a contaros nada sobre la ciudad, aunque si que puedo describir el autobús: 55 plazas, con un baño al fondo y aunque no tiene puerta trasera tiene un par de asientos reservados para sillas de ruedas. Si no están ocupadas, tienen asientos normales, aunque con más espacio para las piernas que el resto. Obviamente son los primeros que se ocupan. Pero vamos, lo que viene siendo un autbús normal y corriente. Sin embargo entre los pasajeros había gente muy peculiar.
Igual a alguien se le ocurre que podría contar cosas del paisaje, así que voy a hacer un resumen. La mitad del vaije me lo pasé durmiendo, y además era denoche, así que no se veía mucho paisaje. La otra mitad del viaje pasamos por el desierto de Nuevo México y Arizona. Si alguna vez habéis hablado con alguien que ha hecho el camino de Santiago francés, igual os ha dicho que es desesperante cuando ves un árbol a lo lejos y trás andar durante dos horas comprobar como el árbol sigue estando en el horizonte. Pues esto es igual, sólo que en vez de ir andando vas en autobús, así que por lo menos no te cansas.

La gente
De entre todos había una familia que me llamó mucho la atención. La madre era latina y el padre el típico quarterback echado a perder. Viajabn con dos niñas, una de unos cuatro o seis años y un bebe. Me costó mucho llegar a la conclusión de que era una familia completa. Al principio parecía que la madre viajaba con las niñas y que el tío simplemente charlaba con la madre. Empecé a sospecharlo cuando al subirnos al autobús, el tío cogió un momento al bebé mientras la madre acomodaba a la niña. En estas el tío le suelta que haber si va a tardar mucho, que no puede aguantar al bebé todo el viaje. en cuanto se lo devolvió a la madre, el tipo metió la mano a la mochila, sacó la PSP y se puso a jugar. En el resto del viaje hizo alguna más de estas. Vaya campeón, este si que tiene los pantalones en la casa. Además jugaba con el volumen a tope, se oía por todo el autobús el motor del coche de su juego de carreras. Ya no es sólo que después de cada parada una de las muchas normas que recuerda el conductor es que se usen ese tipo de dispositivos con auriculares y a un volumen que solo lo oiga el interesado, sino que además eran las 12 de la noche...

Otra cosa que me resultó graciosa es que en cada trayecto siempre quedaban dos o tres sitios libres. Casualmente estos sitios estaban al lado de los gordos. Va a resultar mejor truco que el de poner la mochila. Pues una de estas pasajeras con sobrepeso tenía que ir al baño (que ya he dicho que está al fondo del autobús). Pues resulta que la madre hispana de la que he hablado antes tenía la rodilla o el pie algo salida hacia el pasillo. La pasajera que se meaba debía de ser de Washington, porque en vez de tratar de pasar por encima o esquivarla o empjarla sutilmente, se quedó parada esperando a ver si la madre reaccionaba. Como la madre estaba a sus cosas no sé enteró, y la pasajera todo indignada grita un "Excuseme!!" (osea, ¡Perdone!). En fin, así está, que no hace ejercicio ni para levantar la pata para mear.

En episodios anteriores ya he contado como en muchas paradas es encesario que se bajen todos los pasajeros, y luego suben primero los que ya estaban (porque les han dado un "Reboarding pass" (pase de reembarque) y luego los pasajeros nuevos. Pues a un señor no le dieron su reboarding pass, y a pesar de que le enseñaba al de los tickets su billete de que venía de la parada anterior, al tío no le servía y le hizo salirse de la cola. Como en vez de ponerse en la cola de pasajeros nuevos, que todavía estaba casi sin formar, se fue a reclamar al que vendía los billetes, pues se quedó sin "reboarding pass" y encima se subió el último. Que cara puso el tipo cuando el único sitio libre era al lado de una señora que ocupaba su asiento y parte del otro. El tío no daba crédito. Para rematar la cosa, su asiento estaba sucio de algo que no parecía muy agradable. Era sólo eso, apariencia, porque realmente era que el asiento estaba desgastado, pero solo sirvió para desquiciar más al tío. Se bajó en la siguiente parada, no sé si porque era su destino final o porque se cogió un taxi.

Lo mejor
Son 18 horas metido en un autobús. No hay nada que pueda ser "lo mejor".

Lo peor
Que me tocó pasillo todo el rato, aunque afortunadamente mis compañeros nunca ocupaban parte de mi asiento. Además como me subí de los últimos, pues me tocó sentarme bastante atrás. Nunca le había dado mucha importancia a esto, hasta que caí en la cuenta de que la cantidad de gente que pasa por tu lado para ir al baño es mayor cuanta más gente tengas delante. Si no veis el inconveniente de esto, seguid leyendo.

Lo que he aprendido
voy perfeccionando mi técnica para dormir en los autobuses. La postura que mejor resultado me da es con el asiento sin reclinar, la cara apollada en la palma de la mano y el codo en el reposabrazos. Esta postura tiene una pequeña pega; cuando el brazo donde apollas la cabeza está en el reposabrazos del pasillo, se te queda la cabeza ligeramente salida hacia el pasillo, siendo arroyada cuando la gente va al baño. ¿Veis ahora el inconveniente de estar sentado por atrás?

El personaje más friki
Después de cada parada, todos los conductores dan una pequeña charla donde cuentan las promas paradas, la hora aproximada de llegada, porque vamos con media hora de retraso y las normas, que son básicamente no funmar, no beber bebidas alcoholicas, no llevar drogas ni armas ni nada así. Es curisoso que no dicen nada sobre la comida, y la gente se monta con todo tipo de platos de comida para llevar.

Pues el condctor que hizo los primeros trayectos debía de tener complejo de showman o similar. Metía chistecillos en sus avisos y repetía los comentarios cuatro o cinco veces para que nos quedase todo bien claro. Además tenía una voz bastante peculiar. La primera vez resultaba algo gracioso, pero el tio terminó siendo un cansino. Tras el cambio de conductores, el nuevo debía de conocer esta faceta de su colega, porque dijo: "Voy a ser breve. Siguiente parada Flagstaff. No se puede fumar ni beber alcohol ni llevar drogas ni armas. buen viaje".

5 comments:

  1. Ei pollo!

    O blogger pasa de mí o algo he hecho mal... me hice follower tuyo y no me avisa de cuándo posteas... y además hice un comment en el posteo de nueva orleans y no ha aparecido!!!

    Sin más, que te sigo leyendo y que me sigues dando envidia!!!!

    Sugerencia: los apartados en los que separas el texto están de lujo, pero echo en falta uno de "Estado personal" para no tener que sonsacar entre líneas qué tal llevas eso de viajar solo y blablabla.

    Ondo segi señor!!!!

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  2. hi T.

    JAJAJAJAJA (me gusta)

    Sigue disfrutando.

    Un beso

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  3. @miguel: el comentario que dices se filtró como spam por tener un link. Ahora ya está visible. A mí no me apareces como "follower"; prueba a darte de alta otra vez.

    Tendré en cuenta lo de "Estado personal", aunque por lo general es o bien o mejor.

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  4. Acabo de ver el comment de Oklahoma. Y si no fuera porque fueron los mismísimos Monthy Python los que dieron nombre al "Spam" me cabrearía con Blogger.....¬¬.

    Me he hecho follower (lo he intentado) dos veces con la cuenta de yahoo pero como no rula lo voy a intentar con la de gmail, a ver si me deja!!!

    Y me alegro que que tu etado personal sea bueno o muy bueno!!!!

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  5. No habías visto un chofer-comediante??? eso es que no has viajado san sebastian--- barcelona!!!

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