La ciudad
Flagstaff es el típico pueblecito americano. Los edificios más altos tienen como mucho tres plantas; las casas unifamiliares son asitodas de una sola planta, lo que hace que sea un pueblo muy extenso a pesar de tener solo unos 50000 habitantes. Sin embargo en este pueblo no hace falta tener coche. Bueno, para vivir supongo que sí, pero para pasar un par de días se puede hacer todo andando o en los autobuses urbanos que tienen. Los hoteles, albergues, bares y restaurantes están situados en el centro del pueblo, alrededor de la estación de trenes. Lo único que queda un poco a desmano son los supermercados, que están a unos veinte minutos andando los más cercanos.
Por el centro del pueblo pasan la Ruta 66 y las vías del tren. Los trenes de pasajeros pasan una vez a la mañana pero el resto del día están pasando continuamente trenes de mercancias. Aquí los trenes no son electrícos, sino que van con locomotoras diesel, así que sobre las vías no hay cables. Diría que las locomotoras de aquí son más grandes que las de Europa, aunque tal vez sea una percepción erronea por verlas a ras del suelo y no desde un andén de la estación bajo el sol abrasador. Lo que es impresionante son la cantidad de vagones que lleva cada tren; he visto algún tren con tres locomotoras, no sé si para tener más potencia o simplemente porque las están trasladando. También es normal que los trenes tengan una locomotora al principio y otra al final; aquí tampoco sé si la segunda es funcional.
Mi idea inicial era pasar dos noches en Flagstaff. El primer día para asentarme, el segundo para visitar el Cañón del colorado y el tercero para desasentarme, es decir, salir hacia Las Vegas. ¿Por qué en Flagstaff? Pues porque está cerca del Cañón del Colorado (cerca son unos 100 km). Aunque hay varias formas de llegar al cañón, la que me recomendaron era ir con la excursión que organiza el albergue los Lunes, Miércoles, Viernes y Sábado. Sí, mi segundo día en Flagstaff era Jueves, así que no había excursión, pero bueno, como el pueblecito era chulo, pues decido quedarme un día más, y aprovechar el Jueves para visitar el pueblo.
El Jueves por la mañana me di una vuelta por el campus de la NAU. Por si no os habéis dado cuenta, me gusta darme una vuelta por los campuses. De aquí me pasé por el Riordan Mansion State Historic Park. Se trata de la casa de una de las familias más importantes de los inicios del pueblo. Eran dos hermanos que regentaban el aserradero del pueblo. Estaban forrados, así que cuando uno cuidaba del aserradero, el otro se dedicaba a viajar por todo el mundo. La visita a los jardines es gratis, pero la entrada a la casa cuesta 7$ e incluye las explicaciones de un guía. Merece mucho la pena. Las explicaciones se centran por una parte en las vidas de los dos hermanso y sus familias, y por otra parte en la casa en sí. A mí los culebrones no me gustan, pero lo que contaban sobre la casa, construida en 1904 era muy interesante.
La casa fue la primera del pueblo en tener tuberías (esto incluye baños). También tenía electricidad, aunque solo para iluminación, así que cuando aparecieron los primeros dispositivos electrícos tenías que quitar una bombilla y poner un casquillo con el enchufe. También tenían un megafrigorífico con 6 puertas. Por una metían hielo para mantener el fresquito que se supone que tiene que tener una nevera y por otra los comerciantes podían poner la comidalas verduras y demás alimentos. Al estar estas dos puertas fuera, no sé molestaba a la gente del interior. De las cuatro puertas que estaban dentro, por una se accedía al mismo compartimento dónde se habían dejado los comestibles, para distribuirlos entre los otros tres compartimentos.
Los hielos, como todo el mundo sabe, se derretían, y el agua iba a parar a unos depósitos del sótano para ser utilizada en la lavandería. Siguiendo con el agua, junto a la cocina (de leña) tenían una caldera en la que se iba calentando continuamente el agua (por eso se ponía junto a la cocina). Así si en algún punto de la casa se necesitaba agua caliente, pues ahí estaba.
Pero es que además, la casa contaba con un sistema de aire acondicionado. Flagstaff está en arizona, que se caracteriza pos su desierto. Sin embargo, al estar a unos 2000 metros de altitud no hace tanto calor como en el desierto, y la vegetación es más verde. aun así en verano tiene que hacer calorcito. Pues la casa, de dos plantas tenía claraboyas en el tejado, ventanucos encima de las puertas de las habitaciones y un gran agujero entre la primera y la segunda planta que facilitaba la circulación del aire, y mantenían la casa fresquita. Además, la disposición de las ventanas permitían la iluminación de los rincones más insospechados. Había incluso una despensa al lado de la cocina con una ventana que daba a la cocina. sin embargo estaba enfrente de otra ventana que permtía que el sol de la mañana iluninase completamente la despensa.
Como veis una casa muy ecológica construida en 1904, que además tenía un sistema de timbres por todas las habitaciones para llamar al servicio. Si me vengo a vivir a Arizona voy a ver si me dejan vivir aquí.
Emocionado con la visita a la casa ecológica, a la tarde fui al museo de los pioneros. Vaya decepción. Me recordó por qué no me gustan los musesos. Sin embargo, de camino pase por un instituto, y me cuadro un partido de fútbol americano del que pude ver el último cuarto casi completo. Los lugareños recibieron una pequeña paliza.
A la noche me fui a cenar a un bar irlandés de esos que hay en todo el mundo menos en Irlanda. Tenían por lo menos 20 teles, y estaban echando los partidos de fútbol americano de la liga universitaria y de la liga de institutos. Me imaginé a las cámaras de Canal + apuntando al campo de arena de Marias...
Cuando llegué al albergue me encontré con un pequeño problema: para que se hiciese la excursión al cañón del colorado hacían falta cuatro personas, y solo estabamos apuntadas tres. Así que en vez de escribir el blog como tenía pensado, pues me tuve que poner a buscar alternativas. Por eso he tardado tanto en actualizar. Todas las alternativas que vi necesitaban reserva, así que me fui a la cama confiando en que alguien se apuntase a última hora. Sin embargo no hubo suerte. Cuando me levanté a la mañana siguiente seguía habiendo tres personas. El recepcionista del albergue se portó muy bien, y empezó a llamar a otras agencias que hacían excursiones y viajes. Al final fui con arizonashuttle.com. No era tour, simplemente te llevaban al cañón a las 8 de la mañana y te recogían a las 18:15. La verdad es que al final mejor, porque así podías hacer lo que te daba la gana, era más barato (62$ con la entrada al parque) y encima salía una hora antes y podías andar por dónde quisieses.
El Gran Cañón del Colorado
A pesar de su fama, el Cañón del Colorado (que se llama así por el río, no por el estado que es Arizona) no bate ningún récord. Tampoco es el lugar más más chulo que haya visto. Sencillamente es impresionante. Si en el resto del viaje he sacado 1150 fotos, en el cañón saqué 432; no avanzaba nada, cada dos por tres tenía que sacar una foto.
El cañón tiene una longitud de más de cuatrocientos kilómetros, así que como os imaginaréis no lo vi entero. De una orilla a otra hay una media de 16 km, pero para ir en coche hacen falta unas 5 horas. Yo estuve en el lado sur, que es más popular, y la furgoneta nos dejaba en la entrada sur. En esta zona del parque se pueden hacer varios recorridos: el Rim trail sigue el borde del cañón y el resto descienden hacia el río. También hay tres autobuses que van más o menos paralelos al Rim trail y van haciendo paradas en los miradores más típicos.
Yo empcé a hacer el recorrido más puplar, el Bright Angel. En total, para bajar hasta el río son unos 20 kilómetors ida y vuelta y según las guías se tarda entre 6 y 9 horas. Pero por todo el camino y en todas las guías hay constantes avisos desaconsejando hacerlo todo en un día. Hay que tener en cuenta que en el borde se está a unos 3000 metros de altitud, así que se está fresquito. Pero según se va descendiendo la temperatura va aumentando y en verano en el río se puede llegar a más de 40º, además quedando todavía lo peor, subir. Todos los años tratan a gente por deshidratación y también se ha muerto gente, incluso una corredora de maratones. Para hacerlo en dos días la única opción es acampar, y para eso hay que pedir permiso. Pero tiene que ser una gozada pasar la noche ahí.
En el recorrido hay puntos intermedios cada dos kilómetros y medio. Yo hice los dos primeros. No seguí porque quería hacer también parte de Rim trail (el que va por el borde) y en las guías pone que se tarda el doble en bajar que en subir. Esto es mentira. Yo tardé menos en subir que en bajar; claro que al bajar me paraba mucho para sacar fotos y al subir iba a buen ritmo. En cualquier caso no recomiendo a nadie hacer los dos primeros tramoas. O llegáis al tercero, al Indian Garden, o sino como mucho el primer tramo. Personalmente haría sólo el Rim Trail.
Después de subir, me cogí uno de los autobuses y fui al Hrmits Rest, y me hice casi todo el recorrido de vuelta nadando. Para entonces ya estaba atardeciendo y se ve ve como las sombras poco a poco van comiendo el color rojizo de la tierra acentuado por los colores del sol al atardecer. Los mejores puntos para observar esto es desde los miradores donde para el autobús, pero entre medio también hay buenos sitios con la ventaja de que como apenas hay gente se está en silencio y se oye a los animalillos y así. bueno, también los aviones (y no volaban bajo precisamente).
Pues eso, que hay sitios que pueden ser igual de chulos o más (por ejemplo hacer la ruta del Cares). Lo que pasa es que el Gran Cañón es enorme, impresionante.
La gente
Por fin he coincidido con más mochileros. Nada más bajarme del autobús había una australiana y una inglesa que también iban al albergue. Lo mejor de esto es que llamaron al albergue para que mandasen una furgoneta a la parada de autobuses, cosa que yo no sabía, así que me ahorré el viaje a pata.
En el albergue me he dado cuenta de que hay dos tipos de mochileros: los novatillos como yo, que viajamos para ver cosas, y los veteranos como las dos chicas que he coementado. Estos ya no necesitan viajar para ver cosas. No. Esta gente viaja para comentar en los albergues sus viajes anteriores. Yo procuraba madrugar para aprovechar la luz del día (de esto hago un apunte luego), pero los mochileros veteranos se levantaban para las nueve, y porque el desayuno se terminaba a las nueve y media. El primer día, que estuve por el pueblo fui a comer al albergue, y ahí estaban. Había una canadiense que decía que había ido a hacer senderismo y a andar en bici. Y la inglesa, que ya había estado con anterioridad en el cañón iba a ver Sedona, el típico escenario de las películas del oeste (que yo no vi). Supongo que estarían en su día de descanso, pero es que el último día, que yo cogía el autobús a la una y media del mediodía, ahí estaban a las once comentando los sitios fantásticos dónde habían estado.
Pero el campeón en este aspecto era un tipo que compartía cuarto conmigo. el primer día estaba metido en la cama a las siete de la tarde. Además luego seguía mis horarios; el día que yo madrugué el madrugó y el que yo me levanté tarde el se levantó tarde. Además siempre que pasaba por el albergue, ahí estaba el tío. De todas formas este no tenía mucha pinta de mochilero. Parecía más bien como si estuviese estudiando allí y viviese en el albergue. Encualquier caso un tipo muy largo que tiene bastantes boletos para llevarse el premio de friki del post.
En la furgonetilla en la que fui al cañón conocía a otros dos mochileros. estos eran de los novatos, ahí estaban a las ocho de la mañana en la estación del tren para coger un autobús (sí, tren y autobús). Había un portugués que se llamaba Vasco, diseñador gráfico que acababa de terminar unas prácticas en Nueva york y estaba haciendo algo parecido a mi viaje, pero él con el tren, y una chica de Seattle que se llamaba Kristina. Kristina era otra afectada por la falta de gente para hacer el tour organizado, y al parecer optó por la misma solución que yo. Cuando le pregunté a que se dedicaba me dijo que había estudiado "películas" (film). Como no sé muy bien que carrera es eso le pregunté a ver si eso era para ser actriz o era otra cosa, a lo que me respondió afirmativamente. Segundo castigo del Karma en este viaje. El caso es que se quiere dedicar a otra cosa, pero que no lo tiene muy claro. Para aclararse estaba haciendo un costa a costa, pero en la dirección contraria a la mía (para los más puristas, en la misma dirección pero sentido contrario).
En el cañón nos fuimos los dos Vascos a hacer la ruta del Bright Angel. Kristina no tenía muchas ganas de andar subiendo y bajando, así que se fue al Rim. Resulta que Vasco también iba el sábado a Las Vegas, así que yo ya pensaba que iba a tener un amiguito para hacer las apuestas, pero resulta que Vasco solo tenía intención de llegar a las tres de la mañana, pasar la noche visitando la ciudad y coger un tren a la mañana para ir al parque de Yosemite, cosa que no cuadraba con mis planes. Cuando llegamos al segundo punto del camino nos separamos; él fue al Indian Garden y yo al Rim. A ver si consigo su cuenta de flicker, que tenía pinta de sacar mejores fotos que yo. Por cierto, que el tipo este me cazó el acento en cuanto abrí la boca, algo que no me ha pasado mucho en este viaje. De hecho cuando me atienden hispanos en alguna tienda, tras hablarles en castellano me han respondido en inglés. Si les hablo en inglés ni se enteran. Sabrán que soy guiri, pero no de donde Si es que me integro de bien...
Lo mejor
El bocadillo que me comí cuando subí del descenso al Bright Angel. De todas formas no supera a la Coca-cola que me bebí cuando llegué a Caín, en la ruta del Cares.
Lo peor
No haber ido a Sedona y haberme enterado de que en Nueva Orleans tenía que haber hecho una excursión a los pantanos para ver los caimanes. Aunque bueno, ya vi un par de caimanes albinos en el acuario de Atlanta.
Lo que he aprendido
Que en altitudes elevadas, al haber menos oxígeno en el aire te emborrachas antes y las resacas son peores. Afortunadamente no lo he aprendido en base a la experiencia.
El personaje más friki
A pesar de que había otro candidato por ahí, vamos a darle el honor a un personaje que vi en el campus andando en monociclo. Sólo falta que se haya compilado un Linux From Scratch.
Miscelanea
Las zonas horarias y el cambio de hora
Según el mapa que tengo en una de las contraportadas de la guía, Arizona está en la zona horaria de las rocosas, es decir, una hora menos que de donde yo venía, Oklahoma. Sin embargo en el viaje, el móvil me preguntó si quería actualizar la hora dos veces, en vez de una como yo esperaba. Le pregunté a google y me confirmaba que en Arizona era igual que en el Pacífico. Al final me enteré de que en Arizona no hacen el cambio de hora de verano. Como consecuencia, amanecía una hora antes y para las 18:00 ya estaba completamente oscuro.
Ubicación actual
Por poneros un poco en situación, después de Falgastaff he pasado dos noches en las Vegas y ahora estoy en Salt Lake City. Mañana voy a Boise, Idaho. Lo que pasa es que no doy abasto para escribir los posts al día.
Ei pollo!
ReplyDeletePosteando ya como un auténtico follower tengo que decir que me ha encantado que valores más la ruta del Cares que el Cañón del Colorado!
Y Boise? qué coño haces ahí? camino de dónde? Teniendo Wyoming ahí al lado... con lo que mola el nombre de ese estado!!!
Y al tema y tal. Qué pasó en Las Vegas? Recuerda que "what happens in vegas stays in vegas", pero coño, hiciste saltar la banca de algún casino? Tenemos un lagarto forrado al otro lado del charco? Cantaste borracho eso de "Fiiiiifffffffa Las Feeeeeeeeegas!!"??? Te has casado con alguna lugareña delante de un Elvis tripón? Demasiadas preguntas y pocas respuestas!!!!!
Cuídate señor! La envidia sigue creciendo....
si es que me integro de bien..... jaja es que no me paro de reir... diosss como no leí esto antes!!!
ReplyDeleteya se porque no escribiste desde las vegas... te casaste con la actriz!!!
ReplyDeletemira que cambiar la mexicana por la actriz sin rumbo.......