Friday, 29 October 2010

Boise

Boise es otra ciudad de esas que ha recibido mi visita por estar en la mitad de camino a mi destino, en esta ocasión Portland. De hecho boise además ha necesitado el hecho de tener una gran comunidad de vascos, porque sino me hubiese ido directo a Seattle, a visitar a Boeing (que luego me he enterado que se ha mudado a chicago) y a Microsoft. Pero seattle tendrá que esperar...

La ciudad
Tengo que comentar que antes de llegar a Boise el autobús pasó por Twin Falls, otra localidad del estado de Idaho. En esta localidad pasamos por encima del río Snake, que cuenta con el cañón más profundo de Estados Unidos. Aunque el punto por el que cruzamos el río no era ni mucho menos el más profundo, si que se veía un cañón típico, es decir, con paredes verticales y el río en el fondo. Desgraciadamente no hay fotos, estaba en el autobús y bastante que lo ví...

A boise llegué por la noche, a eso de las 20:00 y me fui al día siguiente también por la noche, sobre las 21:00. A pesar de que es tiempo suficiente para ver la ciudad, al final tube que correr para coger el autobús. Pero eso es adelantar cosas. De momento vamos con la ciudad.

La ciudad es pequeña, unos doscientos mil habitantes, aunque como todas las ciudades de por aquí es extensa; ya sabéis, casas unifamiliares... De todas formas las tres cosas interesantes para ver están en el centro, cerquita del capitolio. Al principio del viaje hubiese dicho que el capitolio también era una cosa interesante (siendo así cuatro), pero es que ya he visto tantos... El capitolio es el edificio donde se encuentra el gobierno del estado; todos los capitolios son iguales, con una cúpula por lo general de bronce, aunque creo que era el de Atlanta que era de oro. Bueno, pues las tres cosas dignas de ver son el bloque de los vascos, el bloque de las iglesias, y el cinturón verde a lo largo del río).

Lo primero que visité fue el bloque vasco, que consta de un hotel, un par de restaurantes vascos, la euskal-etxe o centro de los vasco, el museo vasco, un "boarding house", y un frontón. Un "boarding house" es la casa donde se reunían los pastores vascos cuando bajaban del monte. El museo se centra sobre todo en la vida de los vascos que emigraron a América tanto del Norte como del Sur así como a Australia, aunque los que fueron a Estados Unidos tienen un mayor peso en el museo. De todas formas no debía de ser suficiente para llenar el museo porque también han metido a Indurain, Edurne Pasaban y Severiano Ballesteros. Lo mejor del museo es escuchar a Betagarri en uno de los vídeos que ponen y lo más cansino el "Txoria txori", que se les quedó atascado el botón de repeat.

También probé los dos restaurantes. Aunque normalmente no haría esto, la alternativa era pizza, y ya sabéis lo que me pasa con la pizza, así que me atreví con el "Leku ona" para la cena del primer día. Yo pedí un solomillo y unos pimientos de Ghuernica, pero me debieron de ver cara de vasco buen comedor y además me pusieron un plato de alubias blancas y una ensalada. Me comí todo, bueno, menos tres pimientos. Las alubias estaban muy buenas y el solomillo también. Los pimientos, aunque estaban buenos tengo que decir que no eran de Guernica, ni de Padrón nin nada. Eran pimientos normales, fritos y con sal. Eso sí, un plato de doce. vamos, que no te quedas con hambre ahí. El segundo día, animado por la buena experiencia de la víspera me atreví con el Bar Gernika. Este era más tipo tasca y por lo tanto ofrecía un menú acorde: bokata de lomo con pimientos. A este le doy un aprobado justo.

El segundo día tenía un ratillo libre a la tarde, así que empecé a andar por una zona residencial y me encontré con el bloque de las Iglesias. ¿Qué es eso? Pues al parecer en Boise si quieres abrir un centro de culto ha de estar a menos de cincuenta metros de otro centro de culto, así que en un par de manzanas encontrabas la iglesia de tu confesión preferida. Para los que estén en duda viene muy bien porque según sales de una misa puedes entrar en la siguiente, ya que los horarios no coinciden.

Y por último lo del cinturón verde es un parque que han hecho a lo largo del río Boise, el que pasa por la ciudad. al parecer Boise es un nombre francés que quiere decir "los árboles". El nombre se debe a que la orilla del río estaba flanqueada por árboles así que a alguien se le ocurrió preservarlos creando un parque. Yo no lo recorrí entero, porque el río es muy largo, peor la parte que vi era muy chula. Aquí también hay una plaza-recordatorio de estas que les gusta a esta gente para Anne Frank. Aunque tiene este nombre, en la plaza se homenajea a toda la gente que ha luchado por la libertad/igualdad en algún momento, como Gandhi, Luther King y otros. Me sorprendió ver que la cita "Es mejor morir de pie, que vivir de rodillas." era de Emiliano zapata, aunque luego fue el Ché el que la popularizó. En la plaza había unas audioguías que te explicaban más cosas. Sin embargo había que darle a una manivela para que funcionasen y como que no tenía tanta curiosidad. Tengo que decir que al estar rodeada por un parque, es el primer río en una ciudad que me parece chulo. (Antes de escribir ningún comentario al respecto, fijaos en las negritas).

Por aquí cerca estaba también el campus universitario, con muchos aparcamientos y una biblioteca a la que me dio por entrar. Era una biblioteca normal, con su "drive thru" y todo.

La gente
El albergue que recomiendan en la Lonely Planet está muy lejos de todo lo que he contado antes, pero han abierto el "Idahostel" en el mismo centro de la ciudad, en la zona de bares y restaurantes. al principio me costó encontrarlo, pero tras dar un par de vueltas a la manzana me deshice de mi orgullo masculino y opté por preguntar hacer un poco de turismo por la zona decidí contrastar la ubicación del albergue con un lugareño.

El albergue estaba muy bien, nuevo y amplio. Además que la recepcionista te reciba en toalla porque acaba de salir de la ducha no tiene precio. Pero fijate que para pagar no me sirvió la Mastercard ni la Vias; me tuve que hacer una cuenta de Paypal. Creo que me podía haber quedado en un paso anterior, pero bueno, por el mismo precio. La recepcionista y el recepcionisto me dijeron que igual llegaba alguien a la noche, pero que en principio estaba solo en el albergue. También me dijeron lo del bloque vasco así que fui allí a cenar. A la vuelta me encuentro a la recepcionista con el novio viendo una película. Justo detrás mío entró al recepcionista, porque aunque me había dicho que iba a tomar unas cervezas con los colegas tubo que ir para arreglar una fuga en el baño. El tío coge un martillo y empieza a picar la pared a ver si la encuentra. Claro, como son de cartón... Yo pregunto si puedo usar el baño de tías para limpiarme los dientes y tal antes de irme a la cama y cuando vuelvo me encuentro al novio perreando a la recepcionista (entiéndase como el baile, osea, con ropa); mientras el recepcionista picando la pared. Yo digo "gudnait" y me voy discretamente a la cama.

Uno de los motivos de comer en los restaurantes vascos era ver si me encontraba con algún vasco o descendiente de vascos. En "Leku Ona" le pregunte a la camarera y me dijo que ella era americana, pero que el dueño del restaurante era vasco. Vaya, le debe ir bien, pero americanos he visto a muchos en el viaje, así que me dediqué a comer. En el bar Gernika fue peor, porque ni siquiera los dueños eran vascos, lo habían traspasado. La tía del museo tampoco tenía mucha pinta de ser vasca, aunque a esta no llegué a preguntarle. Así que yo ya estaba todo frustrado pensando que eso de los vascos era un mito cuando decido dar la última oportunidad en el "Euskal Etxe". Pero eso es lo mejor del viaje, así que si queréis saber lo que pasó tendréis que ir a la sección correspondiente

Lo que he aprendido
Confiaba en que todo el mundo fuese directo a la sección siguiente...

Lo mejor
Está uno tomandose su patxaran (por cierto, marca Baines, que luego vas a Sevilla y te ponen Zoco...) tranquilamente en el centro de vascos de Idaho cuando aparece un tipo que empieza a hablar con la camarera sobre una actuación en la que tiene que hablar en euskera. Vaya, por fin alguien de ascendencia vasca. Se llama Josu y me dice que están rodando una película en el edificio de al lado, en el "boarding house" y me invita a pasarme por el rodaje. Esto pasaba a sobre las 17:00 y el rodaje era a las 19:00, así que voy ala estación, cojo el billete a Portland, dejo la mochila en una taquilla y vuelvo al "boarding house", donde me entero de que va la cosa.

Uno de los dos hermanos de Josu está estudiando para director de cine y como proyecto final tiene que hacer una película. No voy a contar de que va la peli por no hacer spoilers, simplemente que sepáis que va sobre vascos en Idaho. Pues ahí que me dan una camisa y me dejan hacer de extra. Ya veis, la cantidad de gente que va a Hollywood a buscar un papelito en una película y resulta que el truco está en ir a Boise. El montaje final estará listo para Mayo, así que con un poco de suerte entra en el Festival de cine de San Sebastián. ¿Alguien tienen contactos?

Mientras rodaban las escenas en las que yo no salía he conocido al padre de los hermanos, un vizcaíno que lleva 35 años en EE.UU., otro descendiente de inmigrantes vascos con un euskera vizcaíno cerrado cerrado y un ingeniero informático que lleva 3 años con su propia empresa (mira, esta vez llego tarde, ha montado la empresa sin mí). Ha sido una pena que me he tenido que ir casi corriendo porque perdía el autobús, pero ha merecido la pena la carrerita.

Lo peor
Esperando al autobús había un peruano con el que he estado hablando un rato en inglés hasta que me ha preguntado de dónde era. Tras contarle mi viaje hemos terminado hablando del conflicto vasco. Menos mal que en ese momento han llamado para subir al autobús. En la cola nos hemos puesto detrás de un tipo que iba a Seattle y el peruano le ha empezado a preguntar por si le salía más barato viajar en autobús que en avión. Resulta que le salía parecido, pero debe de tener un permiso limitado o algo así que igual no le dejaban volar. Por el acento a mí me parecía yanki, así que me he perdido un poco (esto ya volvía a ser en inglés).
Pues el tipo estaba viajando de ciudad en ciudad buscando trabajo. Es ingeniero de estructuras o algo así (mechanical designer), pero al parecer con la crisis ha perdido el curro. Entonces uno se acuerda de que no todo es de color de rosa, de que la gente tiene problemas y de que tal vez este no sea el mejor país en estos casos.

El personaje más friki
Por todos es sabido la tendencía de los guiris por llevar calcetines con sandalías; es una forma muy fácil de identificarlos cuando estás de vacaciones en la playa. Si encima en vez de sandalías llevan chanclas para la piscina son más auténticos. Pero lo más de lo más es cuando ves a un especimen de estos en moto, con su casco y todo. Sorry, no hay foto porque hubiese sido muy descarado.

2 comments:

  1. Qué lejos llega el imperio de Baines!!! Como un señor con tu patxaran y todo, xdd. Y haciendo tus pinitos como actor!!! juas!

    Y ahora ya estás en Portland? Ya te has cruzado el país de este a oeste tronco! Qué queda? Sanfrancisco y LA?

    Por cierto, yo hubiera preferido una foto de la recepcionista en toalla antes que la del guiri de guiria en calchetos y en moto....

    Cuídate!!

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  2. Alex, en Seattle llueve mas que en Portland y hay mas mendigos asi que has hecho bien en ir a Boise :)
    Al final vas a celebrar Halloween? Yo me visto de pirata :)

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