Thursday, 14 October 2010

Nueva Orleans

A nueva Orleans llegaba con idea de pasar por lo menos dos noches, y de ahí ir a Memphis y a Chicago. Pues bueno, no cumplí nada de esto.

La ciudad
La recepción del albergue no abría hasta las 7 de la mañana. Como el autobús llegó a eso de las 5 o, pues me quedé en la estación de autobuses haciendo tiempo. A Luice le iba a buscar su jefe, que al parecer se va a vivir con él. Pero al jefe de Luice se le debieron de pegar las sávanas, porque no aparecía, así que Luice me hizo compañía. Cuando yo me fui todavía estaba esperando el pobre. Espero que se lleve bien con su jefe, porque sino no se libra de él ni en casa ni en el curro.

De camino al albergue me iba fijando en las casas de la zona, y la sensación que me dio es un poco la misma que tuve en Lisboa: una ciudad con encanto y potencial, pero descuidada. Eso sí, las casas muy chulas todas.


Tras dejar las cosas en el albergue me fui a dar una vuelta por la ciudad. Hacía bastante calor, además de este húmedo. Así que en cuanto vi que había un pasaje comercial a lo largo del Misisipi me metí; Ya vería luego el Warehouse District y el Central Business District. En el pasaje había un montón de restaurantes de comida rápida y tiendas de suvenirs; nada impresionante, pero las vistas al río eran chulas y te llevaba hasta el comienzo del barrio francés, que es lo más chulo para ver. Justo al comienzo estaba la plaza de España, una plaza con todos los escudos de las provincias. Como muestra saqué una foto al primer escudo de la lista:
En el barrio francés es dónde están las casas más chulas de la ciudad. Pero la impresión que me dio es que las casas reconvertidas a hoteles, museos bares o negocio similar están muy bien cuidadas. Sin embargo, el resto de casas siguen con ese toque de descuido o dejadez.

después de comer un plato típico de la zona, que por cierto bastante picante, cogí un ferry gratuito para ir a Algiers, el barrio que está al otro lado del Misisipi. Es una zona residencial, con algún bar de vez en cuando. Me dio mejor sensación que la otra parte; igual le afectó menos las inundaciones, y si encima te cuadra un mercadillo con un concierto en directo, pues mejor que mejor.
Y incima tingo una calli didicada.
También se puede ver el skyline de Nueva Orleans.
De vuelta a la orilla "principal" me di un paseo por los barrios que me había saltado a la mañana. En el Central Businees District es donde están los rascacielos de las oficinas. Después d ehaber pasado por Nueva York no aporta mucho. en el Warehouse District, como su nombre indica, había almacenes. En esta zona también han puesto un par de museos, como el dedicado a la segunda guerra mundial.

La gente
Con la gente del albergue no coincidí mucho. Cuando llegué todavía estaban durmiendo, y a la noche cuando me acosté sólo había uno que estaba viendo una película en el portátil,así que opté por no molestarle. Sin embargo poco antes que yo se levantó un francés. Estaba de vacaciones en Miami, Florida en casa de un amigo haitiano, y que había hecho una excursión de un par de días a Nueva Orleans. Me comentó que Miami era caro; menos mal que lo quité de mi ruta...

Aquí tengo que hacer una mención especial al tipo de la oficina de turismo, a quien le faltaban los dientes de la parte izquierda. Si es por él Nueva Orleans no sale de la miseria en la vida, por lo menos a base del turismo. Afortunadamente para la ciudad, cuando te diriges a él ya estás en Nueva Orleans. Eso sí, igual te marchas un día antes porque creees que no hay muchas cosas para hacer.

Por lo demás la ciudad tiene un ambiente muy bueno. Después de comer me puse a buscar el museo de Voodoo, pero estaba cerrado. Sin embargo vi que en los bares había mogollón de ambiente, claro, como que había fútbol. Era fútbol americano, ese que se parece al rugby pero que se ponen protecciones. Resulta que el New Orleans Saints ganó la Super Bowl el año pasado y tiene bastante afición.

Aquí me entró la duda porque de Nueva Orleans es típico tomar una cerveza mientras escuchas un grupo de Jazz. Y aunque también había de estos, la mayoría de los bares estaban con el fútbol. Entonces me acordé de una vez en Holanda, cuando le preguntamos al lugareño por un plato típico de la región; nos sacaron un plato vegetariano raquítico mientras el se comía un filete con patatas y ensalada. Desde entonces hago lo que hacen los lugareños, no lo que dicen que hacen. Así que me metí a un bar con el partido.

¡¡¡Vaya fiesta!!! Como el fútbol americano tiene muchas pausas aprivechan para poner música y la gente baila. Luego ponen la jugada y todos atentos. Esto mientras se pimplan con cerveza light y chupitos medidos con dosificador. Me pido una cerveza light de esas para integrarme (más) y el tío me pone tres, que hay oferta 3x1. ¡Tócate las narices! ¿qué hago yo con tres cervezas? ¡Si solo quería ver un poco del partido! Miro a la derecha y le veo a un tipo que estaba solo. Le doy una cerveza, y cuando llega su colega le doy la otra.

Resulta que eran mexicanos, así que nos pusimos a charlar. Eran soldadores y llevaban dos años reparando barcos en Nueva Orleans. Me preguntaban a mí a ver como podían hacer para conseguir un permiso de trabajo para venir a España, que en América justo se gana para los gastos. Yo como el permiso lo traigo de serie, pues no les supe responder. Estuvimos un rato más en el que uno de ellos saco otra ronda y luego me fui, que ya me estaban organizando una comida para ver si me casaban con alguna de sus hermanas...

A la noche volvía al barrio rojo, esta vez si, a ver algún grupillo en directo. Todavía no he estado en Las Vegas, pero no creo que Nueva Orleans tenga nada que envidiarle. Me apunto venir en el Mardi Gras, una especie de carnaval de la ciudad.

Lo mejor
El ambiente en el barrio francés, sobre todo el ambiente por la tarde. No sé si sería por el partido de fútbol americano o porque es siempre así, pero la ciudad estaba muy animada.

Lo peor
La casa en la que estaba el albergue sin embargo tenía buena pinta, por lo menos por fuera. El recepcionista me dio las sábanas y tal y me explicó como llegar a la habitación. Tras atravesar la casa, salías a la parte de atrás, dónde había un patio interior muy chulo con sillas y mesas para estar y máquinas de refresco. Y en este patio había varias puertas, que eran los dormitorios.

Yo entré al dormitorio, pero todavía había gente durmiendo, estaba oscuro y olía a humanidad. Encima localicé mi cama y estaba ocupada. Mira que acababa de leer un cartelito que decía que era obligatorio usar la cama que te habían asignado... Dejé mis cosas y me fui al jardín a mirar que ver en la ciudad, horarios de autobuses y otro tipo de cosas que mira uno cuando viaja. Pero después de dos noches en un autobús necesitaba una ducha. Localicé unas que estaban fuera del dormitorio, así que cogí lo justo y me duché. En ese momento vi a mi primera amiga: una cucaracha que me hacía compañía en la ducha. Encima cuando le digo al recepcionista que mi cama estaba ocupada me dice que coja la de arriba. Pues a mí me gusta más dormir en las literas de abajo, oiga. En fin, que me fui a visitar la ciudad con una mala impresión del albergue.

A media tarde volví para hacer la cama. Yo es que soy muy considerado, y prefiero no molestar a los demás mientras duermen. Hago la cama, voy a coger algo de la mochila, y me encuentro a mi segunda amiga: un bicho trepando por mi ropa. Yo había leído en varias críticas que en muchos albergues y hoteles de Estados Unidos tenían problemas con las chinches. Así que ya me empecé a emparanoyar, y con razón, porque al día siguiente me levanté con unas cuantas picaduras. No sé si de mosquitos, de pulgas de chinches o de qué, pero con picaduras.

Todo lo que había leído del albergue apuntaba a que era una maravilla. Sin embargo luego me fijé mejor y todos los comentarios eran anteriores al Katrina. El único que era posterior empezaba diciendo "he estado 4 veces en este albergue", así que pensé que si el tío repetía era que era bueno. Sin embargo el comentario terminaba diciendo que el albergue estaba muy deteriorado. Eso sí, en lo del patio acertaron, era una maravilla.

Lo que he aprendido
Que si no hay problemas de sitio, es mejor reservar día a día en los hoteles y albergues. En el albergue de Nueva Orleans no devuelven el dinero, así que he pagado dos noches por dormir una. Encima de que el albergue era sucio y cutre me ha salido caro. Menos mal que eran solo 15 $ por noche (unos 11 €).

El personaje más friki
En la primera mañana del albergue, sobre las diez de la mañana, apareció un tipo que llegaba de fiesta. El tío llevaba una melopea considerable y en el trayecto que le vi yo se comió dos puertas. Eso sí, mantenía todo el rato la sonrisa en la cara.

La ruta
Tal y como he dicho al principio del post, he cambiado la ruta; en parte porque no me apetecía quedarme otra noche en ese albergue, en parte porque en Nueva Orleans no hay mucho más por hacer salvo salir de fiesta y en parte porque sino me tendría que dar un atracón de un par de días en autobús.

Así que en vez de subir a Memphis y hicago he decidido ir acercándome poco a poco a Las Vegas. tras consultar las rutas de Greyhound, se me quedaban dos opciones:
  • Dallas (Texas) - Amaraillo (Texas) - Flagstaff (Arizona)
  • Oklahoma City (Oklahoma) - Flagstaff (Arizona)
El destino final es Flagstaff porque es el punto más cercano al Cañon del Colorado. De las dos opciones que quedaban, al final he optado por Oklahoma City, sencillamente porque los horarios de autobuses me cuadran mejor. Había un autobús que llegaba a las diez de la mañana y luego otro que salía a Flagstaff a las nueve de la noche. En la otra ruta tendría que coger autobuses de madrugada.

Como curiosidad, después de mirar tantos horarios, creía que el autobús de Nueva Orleans a Oklahoma city salía a las dos del mediodía. Menos mal que a las nueve de la mañana me dio por comprobar la hora. Tuve que correr un poquito, pero como tenía todo preparado no hubo mayor problema.

Sunday, 10 October 2010

Atlanta

Después de unas cuantas horas de autobús, y con cierto retraso he llegado a Atlanta. Se nota que estoy viajando hacia el sur, porque en la ciudad hace calorcito. Mi percepción de EE.UU. en el mapa es que está por encima de España; como en muchas pelis aparece todo nevado... Cosas de la corriente del golfo. El caso es que Atlanta está en una latitud similar a la de Marruecos. Y eso se nota en las temperaturas.

La estación
Lo primero que he hecho al llegar ha sido cogerme el siguiente billete, a Nueva Orleans, que lo tenía mirado y salía a las 23:15 (11:15 pm, que aquí no usan las 24 horas). Luego he ido a meter la mochila en una taquilla. Había que pagar 3$ justos y no tenía cambios. Así que me compro un zumo de naranja para desayunar y así consigo cambios.
En esto que estoy en la cola aparece un empleado, con su chaleco amarillo que lo identificaba como tal, pidiendo billetes. ¡Qué billetes! !Si estoy en la cola de una tiendecilla para pagar un zumo! Nada, como todo el mundo le enseña su billete, yo le enseño el billete del viaje que acabo de hacer; pero claro, como te arrancan los billetes y te dejan sólo un papel con el itinerario, pues no es un billete, y al tío le han dicho que pidan billetes. En este momento me doy cuenta de que aquí no son como en Washnigton, no se quedan bloqueados. El tío me devuelve el "billete" con desprecio y me dice que no es un billete. Como no me apetece mucho discutir, le enseño el billete que acabo de comprar y se queda contento. Menos mal que se me ha ocurrido coger mi billete primero y luego hacer lo de la taquilla. Sino lo mismo me deportan por no tener un billete de autobús.

Bueno, ya tengo el billete, un zumo de naranja para desayunar y cambios para la taquilla. Ya puedo meter mi mochila. Acto seguido, por algún casual se me ocurre mirar el billete,y vaya, me lo han dado para las 19:30, no para las 23:15. Voy a la ventanilla y le comento mi problema. La señorita me dice que no pasa nada, que es un "discovery pass" y que puedo usarlo en cualquier hora. Por un lado está bien, no pierdo autobuses, pero por otro lado, ¡cómo controlan el aforo de los autobuses? Espero no tener que enterarme...

La ciudad
Si alguien va a Atlanta porque le gustó "lo que el viento se llevó" pues más vale que se ahorre el viaje. De hecho, salvo que seáis unos apasionados de Coca Cola o de los acuarios, mejor que busquéis otro destino. El centro de Atlanta es una zona de negocios, sin apenas tiendas y unos pocos restaurantes de comida rápida desperdigados por ahí. Lo único interesante son el "World of Coca Cola" y el acuario, que al parecer es el más grande del mundo. Yo como soy más de Pepsi, pues he entrado solamente al acuario, pero están los dos juntitos y se pueden comprar entradas conjuntas. El acuario estaba chulo, había peces y así, y lo más importante, tenía aire acondicionado.

Se supone que Atlanta tiene otras zonas, como el Midtown, la casa dónde nació Martin Luther King Jr. y también fue sede de las olimpiadas de 1996. Pero según la "Lonely Planet" nada que me convenza para quedarme, así que hago algo de tiempo y me cojo el autobús de las 19:30. También tiene el gallo más grande del mundo, pero o estaba lejos o no es tan grande.

La gente
Atlanta es como Harlem: los blancos somos los raros. Además aquí ya no me sirve el intensivo que hice con "The wire"; estos negros tienen un deje diferente. Aún así me ha vuelto a pasar, me han confundido con un lugareño y me han preguntado a ver dónde había tiendas o una zona comercial. Bueno, esta vez han empezado preguntándome si era de Atlanta. A la tarde, cuando volvía a la estación de autobuses casi me vuelve a pasar. Un tipo me mira, levanta el dedo con ademán de decirme algo, pero se fija mejor y dice "vahhh", y ha seguido su camino. Creo que los negros tienen un sexto sentido para saber que no soy del barrio...

¿Os acordáis de las chicas hondureña y colombiana que conocí en el albergue de Washington? Pues estaban en el acuario. Que cosas.

A falta de compañeros de cuarto, en la estación de autobuses he conocido a un japonés: Luice (Para el que no lo sepa, muchos orientales se ponen un nombre occidental cuando vienen aquí). Es un cocinero que lleva viviendo casi un año en EE.UU. Ocho meses en Nueva York, 3 meses en Atlanta y ahora ha encontrado otro curro en Nueva Orleans. No habla mucho inglés, aunque se defiende. El tío se ha quedado un poco flipado cuando le he contado mi viaje, y le he tenido que hacer unos dibujitos para decirle la diferencia entre un hotel y un albergue. A cambio me ha dado un par de galletitas.

Lo mejor
El aire acondicionado para pasar las horas del mediodía. A ver en nueva Orleans, que han dado 32º para cuando llegue.

Lo peor
Pues que en la ciudad no había mucho para ver. Pero bueno, como tampoco tenía mucho tiempo...

Lo que he aprendido
Que los atunes y una especie de tiburones concreta han desarrollado los mismos mecanismos para optimizar la energía al nadar. Caprichos de la evolución, mira que podía haber hecho dos sistemas distintos. El caso es que los peces gastan un montón de energía para impulsarse, porque los músculos rojos que utilizan para mover la cola están por el exterior. Pues estas dos especies en vez de tener los músculos rojos por fuera, los tienen por dentro. Además que cosas, uno es depredador del otro,y curiosamente el depredador es de menor tamaño.

¿Qué esperabais? ¡Que he estado en un acuario!

El personaje más friki
Loa autobuses que cojo aquí, aunque sean de línea directa (en el que voy ahora voy a tener que hacer trasbordo) hacen paradas para coger y dejar pasajeros. Pero además, en algunas de esas paradas nos hacen bajarnos a todos. Es muy agradable cuando estás durmiendo. Luego se suben primero los viajeros que ya estaban en el autobús y después los pasajeros nuevos; de esta forma los que ya estaban pueden ocupar los mismos sitios. También puedes comprar un billete premium para montarte antes que los demás. Lo que no sé es que pasa si todos compramos billete premium.

Pues ayer se lió, porque una señora con billete premium y un niño se sentaron en el asiento de un viejo que ya estaba de antes. El viejo que quería sentarse en su sitio y la señora, con todo el tinglado del bebé que pasaba. Tubo que intervenir el chofer, y total que el viejo lo que quería era estar sólo en el asiento. Como los niños, oiga.

Miscelánea
Internet en el autobús
El autobús que me ha tocado ahora es como el primero, el de Nueva York a Washington. Y esta vez si que he probado Internet, y aunque lento, funciona. De hecho este post os lo envío desde un autobús. En el próximo viaje tendré que probar el enchufe.
Los idiomas
Se sigue oyendo mucho castellano. Además, en vez de iPod me he traído una radio. Es igual que un iPod: blanca y le enchufas los auriculares para escuchar música. La única diferencia es que sólo funciona el "random", escuhas música pero no puedes elegir qué música. Esta radio me ameniza los viajes. Pues ahora mismo estoy escuchando una emisora que hablan todo en castellano. Unas bachatas más marchosas... ¿O tal vez sea merengue?
El teclado
No me termino de acostumbrar al teclado del "netbook". Las letras están muy juntas por lo que presiono la que no debo. Además, según estoy escribiendo a veces toco el "touchpad" sin querer, poniendo el cursor en otra parte del texto y me lío. Puedo desactivar el touchpad, pero entonces es cuando tengo que mover el ratón...
Las zonas horarias
En este viaje a Nueva Orleans cambio de zona horaria, así que tendré una hora más de diferencia con la hora centroeuropea (CEST).
Pero lo que realmente me mosquea de esto de los cambios horarios es que si aquí son las 21:39, y allí las 3:39, ¿por qué blogger me publica esto a las 17:39?

Friday, 8 October 2010

Washington, D.C.

Último día en Nueva York
Aunque la entrada haga mención a Washington, tengo que contar mi último día en Nueva York, que dio bastante de sí. Cuando llegué a la habitación la penúltima noche me encontré con Michael. Michael es un afroamericano de Seattle, periodista de profesión y corresponsal en la costa Oeste. U tipo simpático aunque bastante hiperactivo y con una forma bastante curiosa de roncar. Al parecer tenía una entrevista a las 12:00 del mediodía. La segunda noche se levantó a las 3:30 de la mañana para coger un avión, lo cual está bien, porque yo me levantaba a las 5 para coger un autobús, así que me quedaba tiempo para un ciclo de sueño entero (si alguien no sabe de que va esto de los ciclos que me lo diga cuando vuelva que se lo cuento). Es curioso que de tres personas con las que compartí habitación en un albergue de Nueva York dos llevaban traje y solamente una llevaba mochila.

El último día de visita aproveché para revisitar algunos sitios característicos. En Wall Street vi el edificio de la bolsa. No es que no lo hubiese visto antes, es que había visto otro. Ya veis, entre en una calle cercana a Wall Street hay otro edificio de la bolsa, así que yo creía que ya lo había visto, y aunque me chocó que no estuviese en la famosa calle, pues tampoco busqué más. De las fotos de abajo, la "buena" es la de la derecha. Creo que normalmente suele tener la bandera de las barras y estrellas, pero a mí me tocó un panel de publicidad...





De la zona financiera me fui a visitar el Lower East Side y el East Village. De las zonas residenciales que he visto (Soho, Triveca, Brooklyn y alrededores de Central Park) esta es la que más me gusto, seguida por Brooklyn. Tiene una mezcla de gente muy diversa, que se ven reflejadas muy bien en el Tompkins Square Park. Aquí te encuentras a "hippies" jugando al ajedrez en el parque, "yuppies" paseando a los perros o gente andando en sancheski. Eso sí, en esta zona no hay metro, así que para visitarla hay que ir en taxi, bus o andando.


Un poco más al norte hay una zona residencial con unos jardines en el centro muy chulos, la Stuyvesant Town. Si alguna vez me mudo a Nueva York quiero vivir aquí. Desgraciadamente, al ser una propiedad privada no pude sacar las fotos que os enseño abajo :P.


De esta zona residencial me fui a ver dos sitios de frikis. Primero una tienda de comics. Bueno, realmente ya había estado en una pequeñita en Brooklyn. Esa me la encontré según paseaba, pero la de Nueva York, Nidtown Comics la busqué. Tenían de todo, y me hubiese comprado un montón de libros, pero como los tengo que llevar a cuestas por medio Estados Unidos pues me limité a comprarme tres numeritos. Así tengo lectura ligera para los viajes en autobús. De aquí me fui a la tienda de Apple. Había un montón de cacharritos para enredar. Estuve probando el iphone 4; tenía muy buena pinta. Si me compro uno de estos, siempre puedo decir que tiene sistema operativo Unix, ¿no? Me fui corriendo de la tienda cuando vi unos auriculares que costaban 80 dolares; me sentí como Lisa Simpson en la tienda de Mapple.


Y esto es lo que dio de sí Nueva York.

Washington, D.C.
El día 7 por la mañana me levanté prontito para coger el autobús a Washington, D.C. Para hacer los viajes en EE.UU. me he cogido un billete de Greyhound, el "Discovery Pass", que me permite coger todos los autobuses que quiera en 30 días por 439$. El inconveniente es que no puedes comprar el billete con antelación, así que tienes que ir como una hora u hora y media antes de que salga el autobús para coger el billete, o sino te puedes quedar sin plaza.

El viaje
En el autobus había enchufes para el portatil, y creo que teneia wifi, pero de las cuatro horas que duró el viaje me pasé tres durmiendo, así que ni Internet ni vistas del paisaje ni nada. De todas formas, de vez en cuando abría un ojo y lo único que se veía era una autopista como las que se ven por allí; creo que las vistas desde el tren son más chulas, pero el tren tiene menos trayectos, es menos puntual. No sé, tenía que tomar una decisión y me decanté por el autobús.

La parte mala del autobus es que tiene una barrapara apoyar los pies. Si los quieres apoyar está muy bien, per osi los quieres estirar pues te clavas la barra en la espinilla. Y claro, el viaje de Nueva York a Washngton son cuatro horas, pero el resto son d emás de ocho cada uno; como para estar todo el viaje en la misma postura... Creo que a partir de ahora me pillaré pasillo, total tampoco puedo apoyar la cabeza en la ventanilla (tienen una estructura un poco rara los autobuses esto).

La ciudad
Lo primero que pensé cunado llegué a Washington es que había vuelto a Europa. Ya no habí aedificios altos, ni tiendas por todas partes, ni calles llenas de gente. Washington es una ciudad que se ve en un día. Bueno, supongo que como todas las ciudades, te podrás pasar más tiempo viendo pequeños detalles, pero lo típico es ver la Casa Blanca, el Capitolio, y los monumentos de Washington y Lincoln. Todo esto está en el centro de la ciudad, alrededor de un parque (el Mall), y cada uno de estos edificios/monumentos está en una esquina de un rombo. De camino de uno a otro hay monumentos en honor a los caídos en las distintas guerras que ha librado estados unidos.

Al norte está la Casa Blanca. Al sur está el monumento a Jefferson (que está al otro lado de un lago, así que no lo ví de cerca). Y en el medio hay un parque alargado con fuentes en el medio. Esto se ve en muchas pelis, como por ejemplo "En la línea de fuego". En este parque, al oeste está el monumento a Lincoln, en el centro el monumento a Washington, que es un monolito muy grande y al este el capitolio, donde se reune el senado.

De todas formas, alrededor de estas zonas hay un montón de edificios de estilo neoclásico, como la biblioteca del congreso, todos blancos relucientes. Sin embargo, a un par de calles, hay un edificio de Cáritas (o algo similar) donde vi a un montón de mendigos haciendo cola, supongo que para comer o para dormir.

De camino de vuelta al hotel pasé por Chinatwon de Washington. No tiene nada que ver con la Chinatown de Nueva York. De hecho no tiene nada que ver con China. Lo único que tiene de chino es que ponen los nombres de las tiendas en chino.


La gente
La gente de Washington tiene una característica curiosa: cuando se quedan bloqueados o no saben que hacer te miran fijamente como si estuviesen esperando una respuesta a una pregunta que nunca han hecho. La primera vez que vi este comportamiento fue al llegar al albergue. Según llego le digo al de recipción que tengo una habitación reservada. El tío adopta la posición que ya he descrito y espera. Yo le enseño el pasaporte y le digo que la hice el día anterior por Internet. Nada, el tío no reacciona. Entonces me da por pensar que tal vez no me ha entendido, así que le repito que tengo una reserva. A partir de entonces todo como la seda oye. Al principio me dio por pensar que el tio era un cretino, pero luego vi que no, que era majo; claro que en ese momento yo desconocía esta característica de los lugareños. Esto lo corroboré al día siguiente en el supermercado.

A la mañana del segundo día en Washington fui al supermercado. Iba a pasar la tarde y la noche siguiente en un autobús y quería comprar algo de fruta y comida y una botella de agua. Cuando llego a la caja de Rosetta (esto lo sé ahora porque lo pone en el ticket de compra) y me pongo detrás de una china. La china hace su compra de 11 dolares y pico y,atención que aquí viene el error, paga con dos billetes de cinco dolares. Para los de letras comentar que con dos billetes de cinco dolares no puedes pagar una compra de más de once. Así que claro, Rosetta se bloquea, coge un billete en cada mano y se queda mirando. La china no sabe que pasa, hasta que al cabo de unos segundo pregunta a ver que pasa. Entonces todo otra vez fluye como la seda: Rosetta señala el importe en la caja y explica amablemente que no llega, con lo que la china le da dos dolares más y todo aclarado. Es curioso este comportamiento de los decereños; si fuese sociologo escribiría un artículo ISI.

Al salir del super me volvió a pasar. Iba yo con mi mochila más grande que yo a la espalda, mi otra mochila más manejable puesta por delante,que parece que voy de trece meses mi visera de Heineken y una señora perdida que pasa por ahí debió de pensar "este chico seguro que sabe como se llega a la parte este de la ciudad, que como lleva una bolsa del super será de aquí". No preguntéis direccciones a gente que va con maleta/mochila, niños. es posible que sean lugareños que acaban de volver de viaje, pero también es muy posible que sean viajeros de paso. En fin, que como a mí me gusta integrarme, me quede quieto, con los ojos bien abiertos y con cara de haber preguntado algo.

Con lo característica que es la gente de la capi, poco puedo contar sobre la gente del albergue. La habitación del albergue de Washington era de 10 camas.Aunque a priori parece más lógico que así puedas conocer a gente, en la práctica no ocurre eso; eres uno más en la habitación. En Nueva York como solo estábamos dos pues hablabas algo. Aquí no. Lo que sí he visto es que había más viajeros internacionales alemanes, franceses y orientales. Para fomentar la relación entre la gente, el albergue organiza distintas actividades según el día de la semana. Cuando estuve yo tocaba una visita a Georgetown que terminaba en un bar para tomar una cerveza. Era muy gracioso ver como todo el mundo esperaba en el hall en silencio a que llegase la hora se salir; seguro que después de la primera birra ya eran todos super amigos...

Yo me perdí esta excursión porque aparte de que estaba cansado, tenía que organizar mi siguiente viaje. Empecé a echar cuentas y vi que tenía 28 horas de viaje a Nueva Orleans y para colmo con un par de transbordos de autobus. Me plantee ir primero a Chicago y luego bajar hacia Memphis y Nueva Orleans, pero entonces el problema se trasladaba a otro momento del viaje. Además mirando las etapas que me había planeado, en algun momento me iba a tener que zampar otro viaje de casi dos días. Al final decidí que lo mejor era quitar Memphis y Chicago de mi ruta. De todas formas eso no me solucionaba mi siguiente viaje. Mirando las paradas del viaje de Washingotn a Nueva Orleans vi que tenía que haer transbordo en Atlanta. Atlanta está a 18 horas en autobús de Washington. Así que aquí estoy, en un autobús, terminando de escribir el post que empecé esta mañana en el albergue y que sabe $DEITY cuando publicaré... La idea es llegar a Atlanta sobre las 9 de la mañana, visitar la ciudad y por la noche coger otro autobús a Nueva Orleans. Es un poco palicilla, y seguro que en el viaje de mañana no se sienta nadie alrededor mío, pero así aprovecho el día para ver una ciudad y viajo de noche.

Lo que he aprendido
A pesar de que ya me habían avisado y de que lo había visto al mirar posibles rutas (dejando días enteros para los viajes), las distancias entre ciudades de EE.UU. me siguen sorprendiendo.

También he aprendido a valorar la importancia de las ruedas locas de los carritos de la compra. En el supermercado de Rosetta cogí un carrito, para llevar mis mochilas más que para las cuatro cosas que iba a comprar. Me sorprendió que no hacía falta usar moneda para coger el carrito; en un lateral del carrito hay un cartel que pone que dejará de funcionar al sobrepasar los límites del supermercados, marcados con una línea amarilla ¡Anda mira, como en la peli!. Me quedé con las ganas de probarlo, pero con lo que son estos yankis igual me buscaba un lío. Además, según iba por los pasillos del supermercado me daba cuena de que me costaba dirigir el carrito. Entonces me dí cuenta de que las ruedas traseras no eran locas; había que maniobrar como con los coches. Puede parecer una tontería, pero facilitan un montón la conducción del carrito.

El más friki
Los billetes de autobús los venden sin plaza reservada; según llegas te montas al autobús y eliges sitio. La gente se lo toma a pecho y hora y media antes de que vaya a salir el autobús ya hay gente haciendo cola. Supongo que por algo relacionado con el espacio vital o algún siniestro aspecto de la naturaleza humana, la gente que sube primero se sienta en filas vacías y los que suben al final completan las filas. Lo bueno de subir primero es que puede que te quedes solo en tu fila; lo bueno de subor al final es que eliges con quien compartes asiento. Muchos de los que suben primero, para evitar que nadie se siente a su lado, ponen una mochila u objeto en el asiento de al lado. De esta forma, la gente que sube después prefiere no pedir permiso y se sienta al lado que no sepa el truco (hasta que solo quedan asientos con mochilas, claro). Todo esto lo sé tras cinco años de ir todos los días en autobús a Bilbao; no lo he deducido en dos viajes por Estados Unidos.
Una de las últimas personas en subirse, de las que eligen con quien se sientan, era una chica rubita muy mona. La verdad es que chocaba un poco, porque el autobús va lleno de afroamericanos, un par de blancquitos como yo y esta chica. Encuanto se ha subido la chica se ha visto como un montón de gente quitaba su mochila del asiento de alado. Pero el tipo que se sienta al otro lado del pasillo se ha alterado mucho más que los demás. Yo creo que es un ex-convicto que acaba de salir de la cárcel. La verdad es que tiene pintas del típico malote de las películas.

Lo bueno
Que lo típico de Washington se ve en un día, así que la mañána siguiente la he podido dedicar a descansar en el albergue y emepzar a escribir esto. Eso sí, a costa de no ver alguna parte menos típica.

Lo malo
Que estaba tan cansado que me perdí la excursión social del albergue.

Miscelanea
Ideas absurdas y pensamientos que no encajan en otro sitio

Políticamente correcto
Si un aborigen australiano viaja a Estados Unidos de vacaciones, ¿dirían que es afroamericano?

Animales nacionales
Aquí en las ciudades en vez de palomas tienen ardillas. Se ven ardillas en todos los parques. Y según escrbía esto he visto un mapache atropellado en la carretera. Pobre.

Los idiomas
En Nueva York se oía a un montón de gente hablar castellano. No por los turistas, sino por inmigrantes latinoamericanos. En Washington se oye mucho menos. Aún así muchos carteles y avisos están en dos idiomas. Sin embargo al leer muchas de las frases en castellano suenan raras; parecen echas con un traductor automático. Sin emabargo son correctas, simplemente son traducciones literales destinadas a los hispanos.
En el albergue de Washington, esperando para fregar los cacharros del desayuno, estaba detrás de dos chicas que hablaban en inglés. Al rato hemos empezado a hablar y resulta que una era de Colombia y otra era de Honduras.
Poco después, en el mismo albergue, una chica se despedía de alguien con un "hasta la vista" (de Terminator, traducido como "Saionara,baby").

Tengo curiosidad por ver en que termina esto. El hecho de que no haya una academia de la lengua inglesa y de que en Estados Unidos no haya un idioma oficial lo hace más interesante.


PS: Subido desde Atlanta, a punto de coger un autobús a Nueva Orleans

Wednesday, 6 October 2010

Nueva York

Nueva York es una ciudad GRANDE. De hecho solamente Manhattan ya es grande, y si no es el más pequeño de los cinco distritos que componen la ciudad (Manhattan, Brookly, Queens, .Brionx y Staten Island). Para colmo, al otro lado del río Hudson está Nueva Jersey. Vamos, que me podría pasar los dos meses y medio que voy a estar dando tumbos sin salir de la zona. Pero como también me apetece hacer otras cosas, pues he hecho lo que según el tipo de la oficina de turismo hace todo el mundo: "Una semana en Manhattan y una tarde en Brooklyn". Es lo que hay. Aún así, como ya he dicho, Manhattan es grande, así que igual los dos meses no, pero un mes me lo pasaría a gusto aquí. De todas formas los cuatro días que he pasado aquí han dado para lo siguiente.

La ciudad
En el siguiente mapa de la derecha he dibujado los paseos que me he dado cada día...
En rojo está la ruta del primer día. Se nota que estaba aprendiendo a usar la interfaz de "My Maps" de Google, porque está partida en dos... Igual algún día lo arreglo. El primer día, según me levanté, como no sabía muy bien que hacer o que visitar, pues me puse a andar. En Times Square, entre otras muchas me chocó la tienda de Toys R Us, que al más puro estilo bilbaino, han metido una noria dentro; creo que la que ponen en fiestas de Vitoria es más pequeña. Por ahí también está la tienda de m&m, se derriten en tu boca, no en tu mano. Tienen una mega tienda de tres plantas; lo anuncian bien grande. Con la curiosidad de saber si tienen una pila de m&ms que te los puedes llevar a puñados entro a ver, y me encuentro que m&ms de los de comer sólo venden en una esquina: tienen colulmnas de m&ms, pones una bolsa, le das a la palanqua y se llena. Luego te la pesan, pagas y te atiborras a m&ms (así están todos...). En el resto de la tienda venden productos de merchandising, concretamente 2 cosas: En la primera planta peluches, en la segunda planta maquinitas dispensadoras de m&ms de uso personal. En la primera planta, para rellenar te ponen un poco de todo. Como tampoco tienen tantos modelos de peluche y dispensadores, pues tienen que dedicar una estantería (el mueble, no la valda) a cada uno; en la tienda de subvenirs de al lado pondrían todos los productos en una valda apretujados. Estos si que saben de merchandising... En Times Square resulta también curioso que hasta la Comisaría se pone lucecitas de Neón. Poco después, callejeando por ahí me hicieron la del regalo; esa que vas por la calle y un aartista callejero te da su CD y te dice: "Toma, un regalo, para que escuches en casa". Me paro a hablar con el tipo, me pregunta como me llama y me dice que me lo dedica mientras con un rotulador negro escribe mi nombre en el CD (que también era negro, así que se distingue lo que yo te diga). Así que me encuentro con un CD de un tipo que ni siquiera se que tipo de múscia hace y dedicado; ¡¡¡entonces es cuando el tipo te suelta lo de la donación!!! Debe ser cosa del karma. A los tres minutos vuelvo a pasar por delante y me intenta hacer la misma jugada; como me dolió, yo que pensaba que me lo había dedicado por habernos hecho colegas en 5 minutos de conversación y el tío ya ni se acuerda de mí... Le subiré el CD al emule como venganza (porque espero que por lo menos tenga algo de música).

En verde está lo que ví el segundo día. Cogí un metro y me fui directamente al districto financiero; bueno, me bajé un poco antes en Chamber Street para pasear un poco por la orilla del río, que tienen un bicicarril muy chulo en la orilla del río Hudson pero un poco cutre en la orilla del East River (que en realidad no es un río, es el oceano, pero eso es otra historia). En la orilla del East River está lo de los helicópteros; yo ya iba con idea de montarme en uno, pero en ese momento no me apetecía ponerme a preguntar, así que decidí volver más tarde u otro día. Todo un acierto, porque a cien metros conocí al Ganador, un tipo de Gana que estudia ingeniería de construcción (supongo que algo así como arquitectura). Iba vestido con una chaqueta amarilla en la que se leía "Liberty Helicopters sightseeing tours". Sin embargo, el tipo todo simpático no me asalto como todos (es que hay un montón de tipos de estos por Nueva York, vendiendo torus en autobus, barco y helicóptero). Empezó preguntandome si era Argentino, que me parecía a un amigo suyo; la verdad es que no me lo explico, porque yo me integro muy bien con la gente de aquí y paso desapercibido. Como me interesaba el rollo de los helicópteros pues me paré a ver que me contaba. Pero Ganador no fue directo al grano, no. Trató de captar mi atención y ganar mi confianza dandome consejos para visitar la ciudad (al parecer se había leído la Lonely Planet): coger el ferry gratis a Staten Island, coger el ferry a la Estatua de la Libertad, dar una vuelta en autobús... Yo quería saber lo de lo helicópteros, pero el tío parecía entretenido, así que le dejaba hablar. Al cabo de un rato( de amena conversación me pregunta si había visto los helicópteros; pobre Ganador, tanto tiempo trabajando entre helicópteros que ya no se da cuenta que cuando tienes tres helicópteros a 50 metors hacen un ruido de espanto. Pero bueno, ya estabamos hablando de lo que me interesaba, del viaje en helicóptero. Aparte de enseñarme la ruta en el panfleto me dice que hacer la visita en helicóptero es un símbolo de estatus, porque no me cansaría, y al volver podría alardear de ello ante los amigos. Si tenía dudas esto ya me terminó de convnecer. sin embargo debñi de poner cara de poquer o algo, porque Ganador me ofreció por el mismo precio una ruta en barco alrededor de Manhattan. ¡Chachi! En esto aparece una pareja preguntando por los helicópteros; era una pareja mayor, así que no debían de oir muy bien. Yo me fijo y tenían un papelito, al parecer ya habían reservado el viaje. Esto me mosquea y le pregunto a Ganador si me podría montar ahora. Aquí creo que el farol se lo tiró él, porque me dijo que no pero que me acompañaba para colarme; además por el camino me dice que me va a poner en asiento de ventanilla. Le he debido de caer simpático. Cuando estamos llegando al helipuerto me salta un "me puedes dar la propina ya", así de golpe, sin un aviso ni nada... En fin, creo que se la ganó. El viajecito en helicoptero está bien; vas por encima del Hudson hasta la altura de Central Park, dejando a la derecha Manhattan y a la izquierda New Jersey. Yo pensaba que iba a volver por el East River, así que me agobié un poco, porque mi ventana (que majo Ganador) daba al aldo de New Jersey, que aunqeu está bien, pues no está a la altura de Manhattan. Pero no, el helicoptero da la vuelta y vuelve por el mismo camino, así que disfrutar del lado que os toque. La pega es que no os cuadrarán los comentarios del piloto, pero creo que hace tres en los 15 minutos. Además están entremezclados con las instrucciones de la torre de control y si los pilotos de avión ya necesitan un anti-pop, junto con los periodistas de Eurosport, pues aqui que además tenemos el ruído del rotor ya ni hablamos. Vamos, que mejor disfrutar de las vistas y de la experiencia de montar en helicóptero.

Pero lo mejor del día no fue el viaje en helicóptero. Fue el viaje en barco que me consiguió Ganador por la patilla (bueno, y por su propina). Como por la mañana quería pasear por la ciudad decidí coger el último barco, que salía a las 19:30 del muelle 78. A esa hora ya es denoche, así que se ve Manhattan de noche. Pues es una maravilla de paseo. Dura 90 minutos y se ve todo el skyline con las luces mientras un tipo te cuenta cual era el edificio más alto en el año tal. Una maravilla. Una delciia. Pagaba los 180$ que pagué por el helicoptero sólo por esto. Afortunadamente solo cuesta 26$, y si pilláis un cupón de descuento 24$. Vamos, que todavía no he subido al Empire State ni al Top of the Tower porque después de ver esto no creo que merezca la pena. Todavía me queda mañana, así que ya veré si repito o si subo a alguno de esos edificios emblemáticos.

El resto del día lo pasé visitando el distrito financiero y chinatown; pero todo eso viene en cualquier guía. Bueno hay un pequeño detalle que no cuentan y que es chocante: los chinos juegan a pelota-mano. En medio de China Town hay unos frontones y un montón de chinos jugando a una especie de "puche". Eso sí, con una pelota blandita...

El recorrido del tercer día está en azul. Aparte de las cosas que cuentan las guías no me pasó gran cosa, salvo que conocí a un tipo curiosos en un Starbucks. Pero eso os lo cuento más adelante. y para preparar el viaje a Washington, que todavía no tengo nada.

El último día, osea hoy, está en naranja. Hoy me he pillado un billete de viajes ilimitados, para aprovechar a moverme a los otros distritos; al final solo he ido a Bronx y a Harlem, y luego ha aprovechado para ver algunos huequecitos que dejé los otros días.

Todavía me queda mañana, que aprovecharé para ver los sitios que más me han gustado

La gente
Para ver la vida cotidiana de la gente de Nueva York recomiendo:
  • Comer un día en el sótano de Grand Central Station: debajo de esta estación hay un montón de puestos de comida, y en el centro un montón de sillas para comer. Por lo general las sillas son comunes, así que si se va en grupo cada uno puede coger la comida donde quiera pero comer todos juntos. Pero aparte de tener la opción de comer comida algo más sana a bastante buen precio (ensaladas a 7$, arroz y pollo por 10$,...) este sitio ofrece la oportunidad de ver a un montón de neoyorkinos en un día cualquiera. Entre las 12:00 y las 13:30 está petado, así que es la mejor hora para observar a la gente. A partir de las 14:00 hay mucho sitio; mejor si sólo queremos comer.
  • Visitar la universidad y Wall Street a las 9 de la mañana, cuando todos los estudiantes y yupis entran a clase o a la oficina.
  • Viajar en metro, aunque estocasi es inevitable
Por lo general la gente va a su bola; esto se ve muy bien en Grand Central Station, que la gente comparte mesa por falta de sitio pero no se dirigen la palabra. Sin embargo un par de personas me han ofrecido ayuda al verme con el mapa, y cuando preguntas te atienden con amabilidad. Ya he aprendido que al finalizar hay que decir "Thanks, I apreciate it" -gracias, lo valoro mucho-.

También en Central Station me encontré a una señora que me ayudó en un momento de agobio. Me compré una ensalada en uno de los muchos puestos que había, y me pusieron en un botecito el aceite y el vinagre. Pues el botecito debía de ser paso-vinagre, porque cuando llegué a la mesa dentro solo había aceite, el vinagre estaba en las servilletas. Para colmo, cuando voy a comer veo que no tengo tenedor. Con lo que me había costado encontrar sitio (eran las 12:30 o así) y ahora lo tenía que perder... Bueno, pues la señora esta que se quedo con la copla se ofreció a cuidarme el sitio. Que maja.

De todas formas me he dado cuenta que en general me integro muy bien en el ambiente y paso bastante desapercibido. No sé las veces que me han preguntado por una dirección. Al principio les decía que no sabía, pero que les dejaba el mapa, pero ahora ya me conozco la ciudad y les respondo sin problemas. Bueno, en Harlem y en Bronx no me pasaba eso; más bien era el blanquito con su cámara de fotos al cuello y por si fuera poco su chubasquero rojo chillón para que se vea bien.

En cuanto a gente que he conocido, aparte de Ganador, que ya he contado antes, me limito casi a la gente del albergue. Com ola habitación es de dos, pues no pasa mucha gente por ahí. Los primeros días estaba Sandra, una chica alemana que vino a visitar a unos amigos que estudian aquí. ya le podían haber invitado a su casa, ¿no? La pasada noche había un estadounidense que tenía hoy una entrevista de trabajo. Creo que nunca me entararé de como le ha ido... una pena. Hoy cuando he llegado a la tarde a la habitación no había mochila, a ver si cuando vaya a dormir tengo un nuevo compañero.

Con el resto de gente del albergue no tengo trato. Y eso que estamos todos juntos en la sala dónde hay internet. Pero claro, estamos todos con el portátil. La pregunta es: ¿Si no hubiese Internet, habalríamos entre nosotros o directamente no estaríamos en la sala? Ale, podéis responder en los comentarios.

Aun así he conocido a un tipo más. Estaba en un Starbucks tomando un café cuando un tipo se levanta. Me voy a ocupar su sitio (porque yo estaba depie). El tío iba en patines (y eso que estaba lloviendo) y me empezó a contar batallitas. Total que me dio su correo porque el tío financia empresas y espera hacerse rico algún día; si me diesen un dolar/euro cada vez que me proponen montar una empresa...

Lo mejor
No se si ha quedado claro antes, pero el caso es que el crucero por el río es algo que merece mucho la pena hacer. Tampoco lo puedo describir con palabras, y las fotos, entre el vaibén del barco, la falta de trípode y la ausencia de luz, pues no son muy buenas; pero que quede claro que no es culpa del fotografo.
El crucero se puede coger en el muelle 78, en la calle 38 con la avenida 12. Aquí, al contrario que en el helicoptero, las explicaciones del tipo si son interesantes, y aunque la vuelta es por el mismo camino, las explicaciones solo son a la ida. Como extra, el barquito hace una parada delante de la Estatua de la Libertad.

Lo peor
Las propinas; no solo es que haya que darle propinas a camareros, taxistas y demás. Es que todos los precios indicados son PVC (esto es Precio Venta Costo, osea, el precio sin IVA, no el material con que se hacen ventanas). A todos los precios indicados hay que añadirles el IVA. Justo justo se libra el periódico, que pone 2$ (el New York Times) y pagué 2$ por él. Para todo lo demás, al precio indicado sumale entre un 8 y un 20%, bien sea por impuestos o por propina.
De todas formas, como eso es general a todos los Estados Unidos, lo peor de Nueva York son las distancias. Creo que voy a tener que bajar el ritmo, porque a 15 Km de media diarios no llego a Los Ángeles.

Lo que he aprendido
Ahora cuando vea una peli ambientada en Nueva York me sabré situar.

El personaje más friki que he visto
En este sentido Nueva York me ha defraudado un poco. No he visto a mucha gente rara por la calle o metro. Berlín o Londres tienen un muestrario mucho más amplio. También es cierto que en cuanto anochecía me iba al albergue; me daban miedo los vampiros.

De lo más raro, un punky con un cartel "Help! I need money to buy weed" -Ayuda, necesito dinero para comprar hierba- (por lo menos se lo podía haber currado con una rima como"I need bugs bucks to buy drugs", que viene a significar lo mismo), así que por eso descartado. En el metro también he visto a un tipo que escuchaba música, qu ecantaba las canciones para todos, escenificandolas al más puro estilo Eminem en 8 millas; lo curioso es que el tío iba con traje. Pero el premio gordo se lo lleva un jugador de pelota-mano. Entre todos los chinos que había castigandose la mano, había un negro. Bastante curioso.




PS: Se supone que este post tiene fotos; pero como ya es tarde las subiré otro día. Os dejo el testo sin fotos para que os vayais entreteniendo.

Sunday, 3 October 2010

El viaje

Pues ya estoy aquí; después de pasarme el día de ayer viajando, por fin he cruzado el charco. Del viaje poca cosa que contar. En el control de Dublín estaba el típico cretino de seguridad que me quitó un botellín de agua para que no en el avión. Que conste que yo compré el agua tras pasar el control de barajas; lo que pasa que el de Dublín es el típico aeropuerto que te hacen salir de la zona de seguridad. Para compensar, pues por lo menos tienen wifi gratis. Desgraciadamente no me acordé de qué en Irlanda tienen una hora menos en España tenemos una hora de más, que sumado a la hora y media de retraso del avión Madrid-Dublín, pues me hizo pensar que no tenía mucho tiempo, así que tampoco lo aproveché... Por si acaso ya he actualizado la hora en todos los relojes que he traído; bueno, realmente tanto el móvil como el compilador de gcc detectan ellos solitos que se ha cambiado de zona horaria y te preguntan si quieres cambiar la hora; que cacharritos más listos...

Y ya que he sacado el tema de los cacharritos, resulta que el avión Dublín-Nueva York tiene un sistema de entretenimiento de abordo; vamos, una pantalla para ver pelis y jugar a algún juegecillo. Pues resulta que el SEA ese utiliza Linux. Lo tuvieron que reiniciar un para de veces y vi al pingüinillo por ahí. Le saqué una fotillo y todo (al más puro estilo de cajero_que_usa_windows_bloqueado. Pero como la foto la saqué con el móvil (en modo avión, ¿eh?), no sé muy bien como se suben fotos al blogger (de momento), estoy escribiendo esto con el editor de textos porque la wifi del hostal va lenta y que estoy cansadete, pues os quedáis sin foto. No creo que suponga un trauma para nadie, pero si me lo pedís lo suficiente igual la subo otro día.
Actualización: Aquí va la foto del pingüino en el avión

El chasco del viaje me lo llevé con la hora de llegada. Según el billete teníamos que llegar a las 19:40 (hora local de NY). Pues bien, el GPS del SEA decía que ibamos a llegar para las 19:00 o un poquillo antes. Y así fue, llegamos un pquito antes de las 19:00. Pero claro, todo el mundo sabe que los GPS te llevan al destino, pero no saben cuanto vas a tardar en aparcar. Pues eso, el aeropuerto JFK tiene tantos vuelos que nos costó 45 minutos llegar hasta el finger.

Luego llegar al albergue no me costó mucho. Una horita en airtrain+LIRR+metro. El albergue está muy bien. Tiene wifi en el Hall, los baños relativamente límpios y estoy en una habitación de una litera que comparto con una alemana. Todavía no he coincidido con ella porque en cuanto llegué me eché a dormir y hoy he madrugado. Por cierto, esto del Jet Lag es una gozada, mi horario coincide con el solar :)

Iba a contar algo sobre mi primer día en NY, pero creo que lo voy a dejar para otro día. Son inconvenientes del Jetlag, los posts vienen con 1 día de retraso.

Thursday, 30 September 2010

Los preparativos

En este blog contaré mis andanzas por Norte América. En esta primera entrada cuento un poco los preparativos, así que salvo que tengas intención de hacer un viaje a EE.UU. No creo que te sirva de mucho. también aviso que yo creo el blog, pero no garantizo que lo vaya a actualizar :P.

La documentación necesaria:
  • ESTA: Como España está dentro del programa Visa Waiver Program (VWP) no hace falta pedir un visado para viajar a EE.UU. Sin embargo si que es necesario pedir una autorización por lo menos 72 horas antes de entrar en el país. Se puede hacer on-line. Desde el 9 de septiembre del 2010 al solicitarla cobran una tarifa de unos 14$. Curiosamente los días anteriores la página estaba caída... Yo ya la había pedido en Agosto, así que me salió por la patilla.
  • Pasaporte: Para entrar en EE.UU. hace falta un pasaporte biométrico. Desde hace un tiempo los pasaportes españoles ya son biométricos, pero para asegurarte puedes mirar que en la pasta, debajo de la palabra pasaporte tengas un rectangulo partido en dos y con un círculo en medio.
  • Seguro de viaje: Fundamental para ir a EE.UU., porque una visita al hospital te puede costar un ojo de la cara. Tras mirar unos cuantos seguros, me decanté por tres compañías: Intermundial, World Nomads y Columbus Direct. Había algunas opciones más baratas, pero en las que tenías que adelantar el dinero y luego, con las facturas, te lo devolvían. Si puedes adelantar 10 000€ (o más) entonces tal vez no sea importante, pero mi Visa no tiene tanto límite :S. Otro aspecto a tener en cuenta es la cobertura; por ejemplo Intermundial no cubre actividades peligrosas como trecking o montarse en el "banana split" en una playa. Algunos seguros incluyen, además de gastos médicos, compensación económica por retrasos, pérdida de maletas y demás contratiempos que suelen pueden pasar en los aeropuertos. Leyendo en blogs y foros la mayoría de las críticas a los seguros se centran en este tipo de reclamaciones, pero los gastos médicos los cubren sin problemas. Teniendo todo esto en cuenta yo he cogido un seguro con World Nomads; no incluye problemas con los aviones y la comunicación es en inglés, pero se pueden hacer los trámites por la web. Espero no tener que hacer uso de él, pero parafraseando a aquel, mejor tener un seguro y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo.
  • Carnet de conducir internacional: En principio no tengo intención de alquilar coches, pero como nunca se sabe... El carnet internacional te lo dan al momento en tráfico; solo hace falta una foto, el DNI original y pagar algo menos de 10€. Es un libreto más grande que el carnet viejo y para colmo no sirve si no llevas el carnet normal.
  • Vacunas: Yo no me he vacunado, así que no puedo contar nada de esto; simplemente que evitaré las junglas y me centraré en las playas.
Mañana me piro a Madrid, y el 1 de Octubre salgo para Nueva York, haciendo escala en Dublín. Aunque tengo un itinerario pensado (Nueva York, Washington, Nueva Orleans, Memphis, Chicago, Las Vegas y Gran Cañón, Portland, San Francisco y Los Ángeles), no he planificado nada más que las 6 primeras noches en Nueva York. Luego iré improvisando sobre la marcha. Lo que casi no he mirado nada es México, pero me han comentado que los estados de la frontera con EE.UU. son muy seguros y merecen la pena. Pero no vamos a adelantarnos tanto, y ya os iré contando poco a poco.